LUCÍA MONTOSSI
- Sabrina Bianchi
- hace 4 días
- 2 min de lectura

Soy Lucía Montossi, Licenciada en Dirección de Empresas y actualmente trabajo en el mundo del e-commerce y el marketing digital, un espacio donde encontré la posibilidad de unir estrategia, comunicación y creatividad en el día a día. Me considero una buscadora innata de ideas, mejoras y nuevas formas de hacer las cosas; disfruto especialmente del proceso de transformar una idea en algo concreto y ver cómo esa construcción se convierte en resultados reales.
Mi recorrido profesional combina experiencia en canales digitales, desarrollo de estrategias comerciales y comunicación de marcas, mientras continúo profundizando mi formación a través del Master en Dirección de Comunicación y Marketing.
Me movilizan especialmente los proyectos que nacen de la curiosidad, la observación y la necesidad de mirar lo cotidiano desde otra perspectiva, buscando generar ideas que no solo comuniquen, sino que también dejen una reflexión.
Junio, 2026
Lo que no se ve, también construye
Cuando entré a trabajar en la empresa, hubo algo que noté desde el primer momento: era la única mujer dentro del depósito.
No fue una situación incómoda ni explícita. Nadie lo señalaba. Justamente por eso me empezó a llamar la atención. Porque con el tiempo entendí que hay dinámicas dentro de las organizaciones que se vuelven tan naturales que dejamos de registrarlas.
Y ahí apareció la pregunta que terminó construyendo este proyecto.
Desde la comunicación hablamos constantemente de cultura organizacional, identidad, representación y valores. Pero muchas veces pensamos la comunicación únicamente desde lo visible: las campañas, los discursos, las publicaciones o aquello que las empresas deciden mostrar.
Sin embargo, las organizaciones también comunican desde otros lugares.
Comunican desde sus silencios.
Desde sus hábitos.
Desde lo que se vuelve cotidiano.
Y también desde aquello que permanece invisible.
Parte de mi semana transcurre dentro de un espacio que sostiene gran parte de la operación diaria, pero que rara vez aparece representado. Y dentro de ese espacio, ser la única mujer me llevó a reflexionar sobre cómo ciertas ausencias dejan de sorprendernos simplemente porque nos acostumbramos a ellas.
“Lo que no se ve también construye” nace desde esa observación.
No como una crítica a una empresa puntual, sino como una invitación a mirar más allá de lo evidente y preguntarnos qué cosas naturalizamos dentro de nuestras organizaciones sin detenernos realmente a verlas.
Porque cuando algo deja de llamar la atención, no necesariamente deja de comunicar.
Y quizás ahí aparece la pregunta más importante:
¿Qué parte de tu organización sentís que no se ve… pero también construye?





Comentarios